Convivir con  la ansiedad y la angustia

Trucos para controlarlas.

Las herramientas que os voy a facilitar no resuelven el problema que causa la angustia, pero pueden ayudaros a hacer más fácil el proceso. Serían como ansiolíticos naturales; son parches, pero no la solución.

Observar. Como ya expliqué, aprender a darnos cuenta de cuando nos hemos desconectado del aquí y ahora. Quedándose en el presente, la angustia disminuye. Observa lo que hay a tu alrededor, percátate de lo bueno.

Respirar. Al ser consciente de tu desconexión, párate y respira profundamente. Dejamos de respirar creyendo que, de esta forma, controlamos nuestros síntomas físicos; cuando, realmente, lo único que conseguimos es bloquear nuestra energía, con lo cual seguimos estancados.

Ante la hiperventilación. Coge una bolsa y respira dentro varias veces. Te ayudará a volver a un ritmo respiratorio más estable.

Visualizar. En lugar de dejar que tu mente siga recreando situaciones catastróficas, cámbialas voluntariamente. Si tu miedo es hablar en público, imagínate que todos son conocidos; si tu angustia es la soledad, recuerda todas las personas que te quieren; si tu miedo es la muerte, repítete: en este hermoso día, vivo…

Apúntate a clases de yoga, tai-chi, pilates, meditación… cualquier disciplina que te enseñe a respirar y permanecer en el momento presente.

Digitopuntura. En los momentos críticos ayúdate presionando ciertos puntos clave de tu cuerpo .Por ejemplo: utiliza el dedo corazón para presionar el punto llamado “el tercer ojo”, situado entre las cejas. Al mismo tiempo realiza respiraciones profundas y prolongadas.

También sirve apretar durante las respiraciones el punto llamado VC-17. Intenta hacer cada respiración más larga y más profunda que la anterior. Tisanas. Disminuye los excitantes como el café y el té. Toma tisanas (infusiones) de hierbas relajantes: valeriana, tila, manzanilla,….

Diario de a bordo. Suele emplearse para no añadir más tensión a las personas que sufren episodios de angustia por la noche, pues tener que llamar a un amigo o familiar de madrugada, a veces, la acentúa. Se trata de, ante los primeros síntomas, que escribas durante 3 o 4 minutos todo lo que te sucede: Hora, dónde y cómo estás (en casa, [email protected], con hijos….), pensamientos, sensaciones, emociones…  Repetir a lo largo de la noche tantas veces como sea necesario. A la mañana siguiente puedes mostrarlo o no. Este diario es una poderosa herramienta para trabajar en terapia.

Utiliza una o varias de estas técnicas, pero recuerda: solo ayudan y no pueden sustituir a la terapia; para superar la angustia necesitarás de ella.

Si tienes alguna duda o te interesa tratar algún tema en concreto puedes contactar conmigo por teléfono o correo electrónico.