“Estoy [email protected]

 

 Esta es una de las frases más utilizadas en nuestro día a día.

El estrés es una respuesta automática del organismo a cualquier cambio ambiental, externo o interno, mediante la cual se prepara para hacer frente a las posibles demandas que se generan como consecuencia de la nueva situación, (Labrador, 1992).

Estamos acostumbrados a utilizar el término en sentido peyorativo, siendo el estrés un recurso sano. Se convierte en perjudicial cuando el organismo deja de discriminar si es realmente necesaria esta preparación y mantiene la situación de alerta de manera constante.

El estrés no afecta a todo el mundo de igual manera, ni las mismas situaciones son estresantes para todos. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir frustrados, enfadados o ansiosos, de manera constante.

Es imposible que en nuestra vida todo sea peligroso, molesto o decepcionante, por tanto, vivimos “enganchados” a situaciones puntuales o imaginarias. Se trataría pues de aprender a desapegarnos, a distanciarnos de lo que no está presente y a centrarnos en lo que sí lo está.

Los aspectos más estresantes suelen ser el trabajo, la familia y el descanso.

Hay muchísima gente que se estresa cuando no hace nada, su organismo no está acostumbrado a parar y eso le genera una sensación de angustia que le produce un estrés insoportable. El aburrimiento es también una parte de la vida necesaria de cultivar: si no existiera, no sabríamos cuándo nos estamos divirtiendo, por tanto también debemos aceptarlo como positivo.

¿Qué podemos hacer para “desestresarnos”?

1) En primer lugar permanece en el momento presente, procura hacer en cada momento y de manera totalmente atenta lo que corresponde: si estás trabajando, trabaja; si juegas con tus hijos, juega… Esto se consigue con intención, con voluntad y con ganas. Acepta, por lo tanto, que la vida no se reduce a un solo ámbito (el estresante).

2) Establece prioridades y no quieras hacerlo todo a la vez. No seas tan exigente queriendo llegar a todo. Poco a poco se consigue más que todo de golpe, ya que “quien mucho abarca, poco aprieta”.

3) Ayúdate desde el cuerpo. La actividad física consigue relajar las tensiones musculares, todo lo que nos ayude físicamente a destensarnos, nos ayudara internamente a relajarnos. Aprende a respirar. Es fundamental respirar profundamente y no de manera superficial, como solemos hacerlo la mayoría. Un paseo, una clase de gimnasia, deporte, un buen baño, masajes… Aprende alguna técnica de relajación: yoga, tai chi…

4) Cualquier actividad lúdica que te alegre. Tómate cada día un espacio, por pequeño que sea para ti [email protected], para hacer cosas que te gusten.

5) Vigila la dieta. “Somos lo que comemos”. Está demostrado que no a todas las personas les sientan bien todos los alimentos. Además de intentar llevar una vida sana con alimentos lo más biológicos y menos químicos posibles, hay alimentos que puede que te produzcan algún tipo de problema: lácteos, azúcares, alcohol…. Averigua, escucha tu cuerpo y elimina o reduce aquellos que no te hacen sentir del todo bien.

6) Descansa por la noche el tiempo suficiente. Al igual que la alimentación, el descanso es necesario y fundamental para que nuestro organismo funcione correctamente.

7) Sé respetuoso contigo mismo, aprende a decir no o sí cuando verdaderamente quieras. No hagas las cosas por obligación sino por elección. Sé coherente, sé sincero.

9) Evita las peleas innecesarias. Puedes aprender a poner límites sin enfrentamientos. (Confrontación asertiva, hablaré de ello en otro momento)

10) Cambia tu punto de vista. Intenta buscar otra manera de ver la situación estresante, quizás te sorprendas al descubrir que desde esta otra visión, la situación tiene ventajas y beneficios que antes no sabías encontrar.

11) Busca consejo siempre que lo necesites o simplemente habla con alguien de lo que te sucede: desahógate, comparte.

La terapia puede ayudarte cuando sientas que tú [email protected] aún no puedes solucionarlo;  puede ayudarte a empezar el camino; puede servirte de apoyo, de muleta hasta que por ti [email protected] te sostengas.

Si tienes alguna duda o te interesa tratar algún tema en concreto puedes contactar conmigo por teléfono o correo electrónico.