Maternidad: Dos visiones

 

Este sería (al menos por ahora, “nunca sabemos lo que nos deparará el futuro”) el último artículo sobre los mitos o creencias sobre la maternidad. He escogido, para finalizar, hacer una pequeña reseña sobre estos dos libros.

 “Tenemos que hablar de Kevin” de Lionel Shriver

Creo recordar que, en uno de los periódicos donde se anunciaba la película que hicieron basándose en él, se subtitulaba el artículo como “El mito de la maternidad”.

Por una parte nos encontramos con una mujer que decide ser madre sin convicciones claras al respecto y que no sabe cómo afrontar la dura realidad que se le presenta. Por el otro lado:

1-Un niño difícil. Su esencia, unida a los mensajes contradictorios sobre las emociones que recibe de su entorno más íntimo, le convierten en un individuo oscuro.

2-Un padre cegado. Un hombre que sólo se da cuenta de la falta de maternaje de su esposa pero en ningún momento de los graves problemas psicológicos que arrastra su hijo y de cómo él colabora en la situación.

Tanto la película como el libro son muy recomendables, aunque el libro puede tratar el tema con mayor profundidad y, por tanto, es mucho más rico en matices.

 Dejando de lado la figura oscura del hijo, es el personaje de la madre el que resulta asombroso por su crudeza. La forma atípica de enfrentarse a la norma social establecida convierte a esta mujer, tanto para ella como para sus congéneres, en un ser casi tan monstruoso como su mismo hijo.

“Por favor, cuida de mamá”  de Kyung-Sook Shin.

Este libro nos da una visión más conocida, aunque no reconocida, de la maternidad.

A lo largo del libro, los diferentes integrantes de una familia coreana, a raíz de la desaparición de la madre, narran sus pensamientos y emociones, asumiendo por primera vez quién era ella, no sólo como madre sino también como mujer, además de comprender lo que hacía por todos y cada uno de ellos. Estas reflexiones les llevarán a plantearse una visión diferente de sí mismos.

Muy bien escrito, refleja un mundo rico de sentimientos y emociones, extrapolables a cualquier ser humano al margen de su cultura.

Naturalmente que estos no son los únicos ejemplos en la literatura que nos presentan cómo las mujeres y su entorno viven la maternidad, pero me han parecido significativos por lo aparentemente dispares: una, enarbola su diferencia convirtiéndose en una paria a la que nadie desea ver y, la otra, vive su vida oculta a los ojos de todos y sólo se hace visible cuando por fin desaparece físicamente.

Ambos son buenos libros para leer independientemente, juntos son un buen motivo para la reflexión.

Si tienes alguna duda o te interesa tratar algún tema en concreto puedes contactar conmigo por teléfono o correo electrónico.