Terapias gestalt | Los tres deseos.
Un día, un pescador al recoger su red encontró en ella una ánfora. Al abrirla salió de ella un genio. El genio recién liberado le dijo al pescador: - Pide tres deseos y te los concederé. ...
Un día, un pescador al recoger su red encontró en ella una ánfora. Al abrirla salió de ella un genio.
El genio recién liberado le dijo al pescador:
- Pide tres deseos y te los concederé.
- Me gustaría –dijo el pescador- que me hicieses lo bastante inteligente como para hacer una elección perfecta de los otros dos deseos.
- Hecho –dijo el genio- ahora dime, ¿cuáles son los otros dos?
- Gracias, no tengo más deseos.
Pedimos, pedimos, pedimos… cuándo quizás no nos hace falta.
Piensa en ello, si quieres…