Terapia Gestalt Barcelona - Teresa Beltran Olivé Terapeuta Gestalt
Una persona se plantea hacer Terapia Gestalt cuando se da cuenta que hay algo en su vida que no funciona. Se puede tratar de problemas puntuales que nos bloquean y nos impiden continuar...
La Fuerza de los pensamientos.
La emoción es una energía que nos mueve y nos impulsa a vivir. Es como un motor que todos llevamos dentro. Tenemos emociones básicas que estarían relacionadas con la supervivencia: ante un plato de comida, si estamos satisfechos, lo rechazaremos, mientras que, si estamos hambrientos, nos acercaremos a él para satisfacernos. Del mismo modo, ante una situación de peligro saldremos huyendo.
En el ser humano, las emociones se hacen conscientes, es decir, no sólo se ponen en marcha de manera automática sino que “sabemos” de ellas. Estas reacciones conscientes son los sentimientos.
En los ejemplos anteriores, ante el plato de comida cuando estamos satisfechos, sentimos aversión y rechazo. Por el contrario, si estamos hambrientos, sentiremos atracción e incluso placer mientras comemos.
Las emociones y los sentimientos juegan un papel importante en el proceso de razonamiento, ya que los pensamientos se crean basándose en su información.
“Los procesos abstractos creados en el cerebro, los procesos cognitivos en general, se crean en las aéreas de asociación de la corteza cerebral con información que ya viene impregnada de colorido emocional, bueno o malo. Se piensa con significados emocionales. Y de ahí que, sobre esa base, la emoción juegue un papel fundamental en la toma de decisiones conscientes de la persona” Francisco Mora.
Según nuestras experiencias, asociaremos ciertas emociones con determinados sentimientos y pensamientos y, al mismo tiempo, ciertos pensamientos condicionarán nuestros sentimientos y emociones.
Como ya he comentado otras veces, la relación entre emoción y salud cada vez es más evidente. Las diferentes investigaciones demuestran cómo las emociones negativas influyen en la disminución de las defensas del sistema inmunitario y, por ello, predisponen a contraer enfermedades, mientras que las emociones positivas contribuyen a fortalecer y aumentar las defensas y, en consecuencia, pueden funcionar como prevención.
Los pensamientos acompañan a las emociones y ambos tienen esta capacidad de transformación. Te presento aquí este interesante Powerpoint que nos habla de la fuerza que tienen nuestros pensamientos para alterar nuestro cuerpo.