Madres: la responsabilidad

 

Las madres son las principales responsables del cuidado de los hijos.

Esta sería una de las creencias que ya no se suele reconocer, incluso verbalmente se suele rebatir diciendo que no es cierta, tanto unas como otros enarbolan la bandera de la igualdad; hasta es posible que se ponga como ejemplo la baja maternal masculina o la ley laboral sobre conciliación familiar.

A pesar de ser cierto, a nivel social sigue sin existir una buena ley de conciliación y la baja masculina por maternidad es más un símbolo que una realidad, ya que mientras los sueldos de los hombres sean más elevados que los de las mujeres, pocas familias optan por tal opción.

Entonces, ¿qué sucede realmente?, ¿quién inclina la balanza a la hora de tomar la decisión sobre quién se hará cargo del bebé y durante cuánto tiempo? Sabemos que suele ser la madre quien asume esta tarea, quiera o no hacerlo. Aceptamos que al padre le cueste, y la sociedad le ayuda, pero ¿aceptaríamos acaso que la madre pusiese reparos? Si ambos han decidido tener hijos, ¿por qué una es más responsable que el otro?

happy young family

Cuando, pasada la baja maternal, la mujer se reincorpora al mundo laboral, sigue asumiendo este rol que ha incorporado en los primeros tiempos y pocas son las que comparten equilibradamente la crianza con el padre de la criatura; en el mejor de los casos “delegan” parte de sus tareas: duchas infantiles, algunas cenas nocturnas, a veces las visitas al pediatra… Llevarlos y recogerlos de la escuela es uno de los pocos actos que “si su horario laboral lo permite” el padre hace de manera gustosa.

Existe una soterrada y oculta convicción de que los hijos son propiedad de la madre; suya es la responsabilidad de cómo son, de lo que hacen y de lo que les pasa. Una presunción silenciosa pero, al tiempo, evidente en el quehacer cotidiano e inequívocamente visible cuando aparece cualquier tipo de conflicto. Incluso es posible llegar a oír, si la relación matrimonial fracasa, frases del tipo: “tú lo pariste, pero a mí, ¿quién me asegura que es mío?”

A pesar de que ahora mismo se oigan gritos de protesta, ¿cuántas mujeres divorciadas o separadas han oído estas o frases similares y cuántas de ellas consiguen compartir de manera equilibrada la crianza de sus hijos en todos los aspectos con sus exmaridos?

¿Cuántas mujeres casadas  son las que deciden solas qué actividades extraescolares harán sus hijos o qué canguro es la mejor de todas a las que ha entrevistado para quedarse con los niños mientras ambos padres trabajan? (Me refiero a “canguro” en femenino, porque pocos candidatos masculinos se presentan y, además, ¿a cuántos se aceptaría, a no ser que sean los propios hermanos?). ¿Cuántos hombres se preocupan de lo que comió o debe comer el niño?, ¿cuántos dejan preparadas las mochilas, la ropa o cualquier cosa necesaria para sus hijos?

No negaré que cada vez la responsabilidad de la crianza de los hijos está siendo más compartida por ambos miembros de la pareja, pero hay que reconocer que, en los momentos de conflicto, es cuando realmente aflora esta creencia velada, porque cuando una pareja se separa los padres no suelen pelearse para que los hijos se queden a su cargo: fines de semana sí, todos los días… ¡hablemos!

Si tienes alguna duda o te interesa tratar algún tema en concreto puedes contactar conmigo por teléfono o correo electrónico.